Cuenta Regresiva
Iba hoy en la micro y, entre cabeceos por sueño y miradas hacia la lejanía de las playas viñamarinas, me preguntaba sobre el momento exacto en que las personas se dan cuenta de su finitud, del inexorable avance del tiempo y de cómo cada vez que cumplen años están más cerca del fin. En el fondo, la vida es una cuenta regresiva.
Ahora, este final del que hablo es el que comprendemos como propio del envejecimiento, pero ¿qué hay de esos finales abruptos que llegan mucho antes de lo esperado?
Hace poco estuve conversando con alguien sobre la depresión y el suicidio. Es increíble cómo una persona que vemos a diario y cuya presencia en nuestras vidas pensamos como algo inalterable, de pronto se suicida, o tan sólo piensa en hacerlo. Mayor sorpresa puede causarnos el encontrar a hurtadillas la evidencia de sus intenciones. Y la vida, de pronto, se nos presenta como algo ligero, y nos damos cuenta que basta sólo un cerrar de ojos para que todo se derrumbe. Los discursos clásicos de hoy en día sobre la individualidad y el egoismo-aceptado se encuentran de frente con los seres queridos que quedan sufriendo la pérdida ( o tratando de explicarse el por qué no fueron suficientes para hacerlos cambiar de opinión), el postmodernismo de quienes prefieren imponer su propia decisión aunque afecte a los demás se contrapone con un sinfín de planes y proyectos y necesidades...
Esta tarde me enteré de un hecho trágico. Terrible. Un conocido del norte (no era amigo cercano, pero trabajé con él en varias ocasiones y conozco a su familia) fue apuñalado no una sino nueve veces mientras salía de una fiesta. Llegó muerto al hospital. Es un caso ya típico en aquél torrido enclave nortino, como en muchas otras ciudades del país. Por error, por una respuesta excesiva, por venganza; sea cual sea la razón de tal violencia, nunca nos parecerá justa como para acabar con una vida. Es más extraño aún para mí tomando en cuenta que uno se va de esa ciudad y deja a toda la gente de allí como en una posición algo estática, inalterable, y uno piensa que cada vez que vuelva allí todo va a seguir igual. Pero nunca sigue igual. Es sólo una ilusión que la propia mente se fabrica de la pura esperanza de retorno. Pero las cosas cambian, muchos ya entraron al mundo laboral, otros ya formaron su propia familia... otros se encontraron con la muerte saliendo de una fiesta.
Vivimos cada día viendo a la muerte de frente. Basta una pequeña distracción mientras caminamos por la calle para que seamos víctimas de un accidente, basta con volver muy tarde a nuestra casa y encontrarnos con algún antisocial dispuesto a matar por dinero, basta con que una depresión nos quite el brillo de la existencia. Pero aún así, somos valientes. Nos arriesgamos, porque sin riesgo no tiene sentido vivir. No sabría definir bien hasta qué punto vale la pena arriesgarse por alcanzar lo que uno quiere, ya sea el otro lado de la calle o algo más ensalzado como la felicidad. Conocemos y nos encariñamos con personas que pueden dañarnos, y siempre lo sabemos pero igualmente continuamos con eso, y de la misma manera vivimos arrebatados, inclinados hacia adelante y corriendo para llegar rápido a nuestro destino. Y hay quienes no tienen destino, un día dejan de tenerlo, porque desisten en seguir adelante o porque alguien llega y arbitrariamente detiene dicho avanzar...
Bueno, todas estas cosas pensaba hoy, a propósito de la muerte y de que estoy un año más viejo. Me pregunto si estoy cumpliendo un año más o un año menos. Y no es algo pesimista el pensar de esta forma. Es realismo puro, y no muy mágico que digamos. Me gustaría que la vida no fuese tan injusta, y estoy seguro que a todo el mundo le encantaría, pero las cosas hay que agarrarlas como vienen, lleguen a nosotros con belleza o con sufrimiento, porque todo eso es parte de la Existencia, e ignorarlo o pasarlo por alto es vivir un poco menos. Mejor vivir mirando todo el espectro de lo que es la Existencia, aunque uno viva pocos años, y cada año vivirlo a concho, cosa que cuando nos pille la muerte no arrepentirnos de no haber hecho suficiente por nosotros mismos...
...las cosas que uno piensa a veces en la micro, ah?...
Ahora, este final del que hablo es el que comprendemos como propio del envejecimiento, pero ¿qué hay de esos finales abruptos que llegan mucho antes de lo esperado?
Hace poco estuve conversando con alguien sobre la depresión y el suicidio. Es increíble cómo una persona que vemos a diario y cuya presencia en nuestras vidas pensamos como algo inalterable, de pronto se suicida, o tan sólo piensa en hacerlo. Mayor sorpresa puede causarnos el encontrar a hurtadillas la evidencia de sus intenciones. Y la vida, de pronto, se nos presenta como algo ligero, y nos damos cuenta que basta sólo un cerrar de ojos para que todo se derrumbe. Los discursos clásicos de hoy en día sobre la individualidad y el egoismo-aceptado se encuentran de frente con los seres queridos que quedan sufriendo la pérdida ( o tratando de explicarse el por qué no fueron suficientes para hacerlos cambiar de opinión), el postmodernismo de quienes prefieren imponer su propia decisión aunque afecte a los demás se contrapone con un sinfín de planes y proyectos y necesidades...
Esta tarde me enteré de un hecho trágico. Terrible. Un conocido del norte (no era amigo cercano, pero trabajé con él en varias ocasiones y conozco a su familia) fue apuñalado no una sino nueve veces mientras salía de una fiesta. Llegó muerto al hospital. Es un caso ya típico en aquél torrido enclave nortino, como en muchas otras ciudades del país. Por error, por una respuesta excesiva, por venganza; sea cual sea la razón de tal violencia, nunca nos parecerá justa como para acabar con una vida. Es más extraño aún para mí tomando en cuenta que uno se va de esa ciudad y deja a toda la gente de allí como en una posición algo estática, inalterable, y uno piensa que cada vez que vuelva allí todo va a seguir igual. Pero nunca sigue igual. Es sólo una ilusión que la propia mente se fabrica de la pura esperanza de retorno. Pero las cosas cambian, muchos ya entraron al mundo laboral, otros ya formaron su propia familia... otros se encontraron con la muerte saliendo de una fiesta.
Vivimos cada día viendo a la muerte de frente. Basta una pequeña distracción mientras caminamos por la calle para que seamos víctimas de un accidente, basta con volver muy tarde a nuestra casa y encontrarnos con algún antisocial dispuesto a matar por dinero, basta con que una depresión nos quite el brillo de la existencia. Pero aún así, somos valientes. Nos arriesgamos, porque sin riesgo no tiene sentido vivir. No sabría definir bien hasta qué punto vale la pena arriesgarse por alcanzar lo que uno quiere, ya sea el otro lado de la calle o algo más ensalzado como la felicidad. Conocemos y nos encariñamos con personas que pueden dañarnos, y siempre lo sabemos pero igualmente continuamos con eso, y de la misma manera vivimos arrebatados, inclinados hacia adelante y corriendo para llegar rápido a nuestro destino. Y hay quienes no tienen destino, un día dejan de tenerlo, porque desisten en seguir adelante o porque alguien llega y arbitrariamente detiene dicho avanzar...
Bueno, todas estas cosas pensaba hoy, a propósito de la muerte y de que estoy un año más viejo. Me pregunto si estoy cumpliendo un año más o un año menos. Y no es algo pesimista el pensar de esta forma. Es realismo puro, y no muy mágico que digamos. Me gustaría que la vida no fuese tan injusta, y estoy seguro que a todo el mundo le encantaría, pero las cosas hay que agarrarlas como vienen, lleguen a nosotros con belleza o con sufrimiento, porque todo eso es parte de la Existencia, e ignorarlo o pasarlo por alto es vivir un poco menos. Mejor vivir mirando todo el espectro de lo que es la Existencia, aunque uno viva pocos años, y cada año vivirlo a concho, cosa que cuando nos pille la muerte no arrepentirnos de no haber hecho suficiente por nosotros mismos...
...las cosas que uno piensa a veces en la micro, ah?...
3 comentarios:
** sea por egoismo o individualidad, no lo comprendo, y no puedo aceptarlo....
veo a diario consecuencias, marcas, penas constantes, preguntas malditas, una vida fugaz, dudas sin posibilidad de saber nada..
[(lagrimeo y pienso)]]]]]]]]]
estar constantemente tratando de sentirse suficiente..
la gente que lo considera valido y no lo duda , no sabe nada!
// escogo y escogeré vivir //
..
una buena conversacion
saludos
yo tengo un monton de muertos, le he dado tantas vueltas a esto que ya lo deje, ahora solo se que quiero vivir...todo
cuando tenia seis una vez pense en morirme, me acoste en la mitad de la calle y estando ahi mientras miraba el cielo, pense que iba a echar de menos a mi mama y mi hermano.....ahora ellos no estan....igual me gusta la vida, se me ocurre que siempre es tan corta que hay que vivirla toa
La unica lastima es que muchas veces la misma fragilidad de la existencia aterra tanto que impide que la vivamos en su totalidad. Y asi, por protegernos, terminamos perdiendolo todo.
Lo siento si no tengo mucho sentido, no ha sido un buen dia. Que bueno que te gustaron los chocolates... pensaba decirte que ojala hayan servido para endulzar un poco este año más/menos, pero después de todo eran agridulces... pero que hago intentando darle una connotacion "profunda" a unos chocolates? Jajajaja.
Saludos. Ah, escribi algo, tampoco muy coherente.. pero "es lo que hay", aunque sea la frase más conformista y mediocre que existe.
Publicar un comentario