
Inconsciencia, irracionalidad, irreverencia. La locura camina por las calles, pero estas tres vuelan. Somos lobos de nosotros mismos, decía aquél pensador inglés; nos devoramos sin compasión, inmersos dentro de aquello que llamamos civilización. La vida gira sobre su eje, el plasma aventurero de los cuatro vientos vislumbra en la penumbra aquél hálito de esperanza. La libertad, como siempre, corre desnuda a través de los campos verdes, cual ninfa gloriosa, imponiendo su belleza virginal donde quiera que vaya. Pero la libertad no es bienvenida en la ciudad, donde todos los hombres están atrapados dentro de sus familias, sus trabajos, sus deudas. Es en el campo donde la libertad puede realizarse, donde encuentran eco sus risas y juegos. La belleza de la libertad es incomparable, inconmensurable, inimaginable. Intensidad propia de una explosión estelar. Inocencia propia de una niña llorando en el jardín. Inmensas capacidades mal utilizadas de los hombres, que dicen superar en poder a todo lo imaginado, refiriéndose a su poder de aniquilar a sus seres queridos. La libertad llora. Su vientre se estremece. Detiene su andar por los campos para observar la historia humana. Llora, pero no puede hacer nada al respecto. No tiene poder alguno sobre los hombres, ni medio de convencimiento capaz de hacerlos cambiar de opinión. Destruyen a la Madre Tierra, día a día destierran a todos los dioses de su mundo. Pero a la libertad no le pueden hacer nada. Ella corre feliz, sola, sin nadie que la pueda alcanzar, ni menos detener. Quienes quieren la escogen como bandera de lucha, tienen la libertad de hacerlo. Pero qué poco libres son aquellos que disfrazan sus intenciones con pancartas y panfletos, apelando a bienes que son gratuitos por sí mismos, pero que ellos quieren ahora vender a cambio de poder. A la libertad eso no le preocupa, su existencia es mucho más profunda que eso. La libertad contiene sabiduría y habilidad, contiene la esencia misma del ser humano, reuniendo en sí tanto razón como irracionalidad. La libertad es una mujer, y como tal no se puede entenderla a cabalidad. Comprendemos pasajes de la historia, pero no podemos comprenderla toda. Así es la libertad, siempre desnuda, siempre demostrando su belleza virginal, sus cabellos dorados en el viento, sus pechos absorbiendo la luz del sol, su pubis sonrosado por su inocencia. Nadie jamás ha pervertido a la libertad. Nadie jamás logrará hacerlo. En tanto exista humanidad existirá libertad. En cuanto exista opresión, la gente clamará por su ayuda, y la libertad estará gustosa de aparecer, una y otra vez, en cualquier lugar del mundo, porque no es rencorosa y puede cobijar en sus brazos a todos los hombres. La libertad no se compromete con ningún grupo, porque es demasiado libre para hacerlo, pero permite que cualquiera apele a su virtud, todos tienen la libertad de hacerlo.
2 comentarios:
Que bello escribes!!
Felicitaciones por el blog
Nos vemos
libertad, sin duda es lo que todos anhelamos tener o nunca perder.
sin libertad coartamos hasta nuestros propios pensamientos, convirtiendo los pensamientos de otros en el nuestro, dejando atras nuestra esencia hasta nuestro carisma, nos volvemos un titere de la persona que nos impone una forma de ser distinta.
Este concepto de libertad no se basa solo en lo fisico, mas bien en lo emocional, el hecho de querer moldearte a su gusto, te privan de libertad de expresion, y sin libertad de expresion el ser humano se reduce a un ser sin vida, siguiendo el modelo que te imponen al momento de alejarte de tu esencia, privandote de libertad.
eso no mas para la otra despidete
muy bueno tu blog =)
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