4.6.08

Cerebro desencajado que necesita descanso

Cuándo dejarán de agobiar las múltiples sinestesias verdeoliva.

- Había una vez una sonrisa que no quería ser pulida, se fue entonces a pasear con su mirada y juntas se escaparon del rostro.
- Había una vez un infierno que estaba cansado de no existir.
- Había una vez una orilla que daba a un límite que daba a un barranco que daba a una quebrada que daba a un cerco que daba a una línea que daba a una frontera que daba a una canción navideña.
- Había una vez un cantante mudo.
- Había una vez un cuadro surrealista pintado con brocha, en el que difícilmente se notaban los pechos de una enfermera, según dicen que quiso plasmar el pintor.
- Había una vez un había una vez que un hombre soñó que estaba soñando.
- Había una vez que el infinito se aburrió de sí mismo.
- Había una vez que un espejo se miró al espejo y vio la Verdad de las cosas.
- Había una vez un cinto que era finito pero que se doblo moebiamente y se hizo infinito.
- Había una vez un número que cada vez que se achicaba a la mitad, se hacía más infinito.
- Había una vez una guerra que se mató a sí misma.
- Había una vez un sin-sentido sin-dirección y sin-motivo.
- Había una vez un jazzista cuya originalidad era imitarse a sí mismo.
- Había una vez un club que no tenía integrantes pero que cumplía rigurosamente con las reuniones.
- Había una vez una persona que quiso ser el mundo. Dicen que lo logró.
- Había una vez un comienzo de cuento que parecía final de cumbia (ahi nomás...)
- Había una vez un tipo algo aburrido que comenzó a escribir un montón de veces "había una vez..."

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